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Image Informe sobre Libertad Religiosa 2003

Informe INTERNACIONAL SOBRE LIBERTAD RELIGIOSA - 2003

Espa�a

La Constituci�n garantiza la libertad religiosa y generalmente el gobierno respeta este derecho en la pr�ctica. No hay una religi�n de Estado. Sin embargo, la Iglesia Cat�lica goza de algunos privilegios frente al resto de confesiones.

Durante el periodo cubierto por este informe, no se produjo ning�n cambio en la situaci�n de respeto a la libertad religiosa, y la pol�tica del gobierno continu� contribuyendo a la libre pr�ctica de la religi�n.

Las relaciones generalmente amistosas entre las religiones presentes en la sociedad contribuyeron a la libertad religiosa.

El gobierno estadounidense trata con el gobierno del pa�s los asuntos relativos a la libertad religiosa como parte de su pol�tica global de fomento de los derechos humanos.

Secci�n I. Demograf�a religiosa

El pa�s tiene un �rea total de 194.897 millas cuadradas y su poblaci�n es de 42,7 millones de habitantes aproximadamente.

El Centro de Investigaciones Sociol�gicas (CIS), agencia estatal aut�noma, recoge estad�sticas sobre las tendencias religiosas en la sociedad. En diciembre de 2003, una encuesta del CIS inform� que el 81% de los ciudadanos se considera cat�lico; sin embargo, el 42% afirm� que no es practicante. Entre los no cat�licos, el 11,6% se declar� agn�stico, el 4,1% ateo y aproximadamente el 2% practicante de una religi�n diferente a la cat�lica.

La Conferencia Episcopal espa�ola (CEE) estima que hay aproximadamente 37 millones de cat�licos en el pa�s. La Federaci�n de Entidades Religiosas Evang�licas (FEREDE) representa a 350.000 protestantes espa�oles, pero calcula que hay 800.000 protestantes extranjeros, en su mayor�a europeos, que residen en el pa�s al menos seis meses al a�o. La Federaci�n Espa�ola de Entidades Religiosas Isl�micas (FEERI) calcula que los musulmanes se aproximan al mill�n, incluyendo a los inmigrantes legales y a los ilegales. Seg�n la �ltima estimaci�n del Ministerio del Interior (2002), 600.000 personas hab�an llegado de pa�ses predominantemente musulmanes. En marzo, el Instituto Nacional de Estad�stica inform� que, seg�n las encuestas realizadas en enero de 2003, los inmigrantes marroqu�es constituyen aproximadamente el 21% del total de los inmigrantes legales; 375.767 marroqu�es residen legalmente en Espa�a. En Catalu�a, la poblaci�n marroqu� es de 126.686 personas. Los lugares que le siguen en concentraci�n de inmigrantes marroqu�es son Madrid (56.137), Andaluc�a (50.047), Valencia (30.078), Murcia (29.648), Islas Baleares (12.650), Castilla-La Mancha (12.168), Islas Canarias (11.611), Extremadura (8.371), Arag�n (7.025) y Melilla (5.857); en otras zonas las concentraciones son de menos de 5.000 marroqu�es. Sin embargo, se cree que 200.000 marroqu�es sin papeles pueden estar viviendo en el pa�s. Fuentes locales informan que en Espa�a residen entre 40.000 y 50.000 jud�os, y aproximadamente 9.000 budistas practicantes.

En mayo, el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia inclu�a 12.017 entidades creadas por la Iglesia Cat�lica y 1.328 Iglesias, confesiones y comunidades no cat�licas, entre ellas 1.041 entidades protestantes. Entre las entidades protestantes hab�a 277 Iglesias carism�ticas, 128 Asambleas de hermanos, 255 Iglesias baptistas, 98 Iglesias pentecostales, 37 Iglesias presbiterianas, 1 Iglesia evang�lica de Filadelfia, 10 entidades de la Iglesia de Cristo, 1 entidad del Ej�rcito de Salvaci�n, 18 Iglesias anglicanas, 61 Iglesias interconfesionales, 35 Iglesias para la atenci�n a los extranjeros, 1 Iglesia Adventista del S�ptimo D�a, 3 Iglesias adventistas de reforma y otras 120 Iglesias evang�licas. Adem�s, hab�a tambi�n 9 entidades ortodoxas, 4 entidades de Cristo cient�fico, 2 entidades de los Testigos de Jehov�, 1 entidad de la Iglesia de Jesucristo de los Santos del �ltimo D�a (mormones), 1 entidad de la Iglesia de Unificaci�n, 10 entidades de otras confesiones cristianas, 16 entidades del juda�smo, 236 del islam, 11 de la fe baha'i, 3 del hinduismo, 19 del budismo y 2 de otras confesiones.

Secci�n II. Estado de la libertad religiosa

Marco legal/pol�tico

La Constituci�n garantiza la libertad religiosa y generalmente el gobierno respeta este derecho en la pr�ctica. El gobierno en todos los niveles se esfuerza por proteger totalmente este derecho y no permite que sea vulnerado por el gobierno o por agentes particulares. La discriminaci�n por motivos religiosos es ilegal.

El art�culo 16 de la Constituci�n garantiza la libertad religiosa y de culto de los individuos y los grupos. Tambi�n afirma que �ninguna confesi�n tendr� car�cter estatal�. Sin embargo, el gobierno concede ciertas ventajas de financiaci�n p�blica a la Iglesia Cat�lica que todav�a no han sido puestas a disposici�n de otras entidades religiosas en la pr�ctica. Estas ventajas se derivan de cuatro acuerdos firmados con la Santa Sede en 1979. Incluyen asuntos econ�micos, de educaci�n religiosa, militares y judiciales. La Iglesia Cat�lica recibe financiaci�n a trav�s de contribuciones fiscales voluntarias y pagos directos. Los contribuyentes pueden seleccionar una casilla en el formulario de la declaraci�n sobre la renta para aportar hasta un 0,5% de sus impuestos a la Iglesia Cat�lica. En 2003, los contribuyentes aportaron 127,2 millones de d�lares (135 millones de euros) a la Iglesia Cat�lica. Adem�s de las aportaciones voluntarias de los contribuyentes, el gobierno proporcion� a la Iglesia Cat�lica 33,6 millones de d�lares m�s (28 millones de euros). Esta cantidad no inclu�a la financiaci�n p�blica para los profesores de religi�n de los colegios p�blicos, los capellanes castrenses y de hospital y otras ayudas indirectas.

Los representantes de las fes protestante, jud�a e isl�mica firmaron acuerdos bilaterales con el gobierno en 1992. Las entidades protestantes firmaron el acuerdo como Federaci�n de Entidades Religiosas Evang�licas de Espa�a (FEREDE), las entidades jud�as como Federaci�n de Comunidades Israelitas de Espa�a (FCIE) y las entidades isl�micas como Comisi�n Isl�mica de Espa�a (CIE). La CIE est� formada por dos federaciones: la FEERI, Federaci�n Espa�ola de Entidades Religiosas Isl�micas, y la UCIDE, Uni�n de Comunidades Isl�micas de Espa�a. En abril de 2003, el gobierno ampli� el concepto de �notorio arraigo� para permitir que otros grupos religiosos, como los testigos de Jehov� y los mormones, firmaran acuerdos bilaterales. Al final del periodo cubierto por este informe, ni los testigos de Jehov� ni los mormones hab�an comenzado a negociar con el gobierno.

Las festividades religiosas de car�cter nacional son la Epifan�a (6 de enero), el Jueves Santo, el Viernes Santo, la Asunci�n (15 de agosto), Todos los santos (1 de noviembre), la Inmaculada Concepci�n (8 de diciembre) y la Navidad (25 de diciembre); algunas comunidades celebran d�as festivos de car�cter religioso local. Los d�as festivos de car�cter religioso nacional no tienen un efecto negativo en otros grupos religiosos. En los acuerdos de cooperaci�n de 1992 con la Federaci�n de Comunidades Israelitas de Espa�a (FCIE) y la Comisi�n Isl�mica de Espa�a (CIE), el gobierno acord� reconocer los d�as festivos jud�os y musulmanes. El acuerdo de 1992 con la FEREDE da cabida a entidades protestantes, como los Adventistas del s�ptimo d�a, que celebran el s�bado como Sabbath, d�ndoles la tarde del viernes libre con sueldo.

La Ley de Libertad Religiosa de 1980 pone en pr�ctica la libertad religiosa garantizada por la Constituci�n. La ley de 1980 establece un r�gimen jur�dico y ciertos privilegios para las organizaciones religiosas. Para gozar de las ventajas de este r�gimen, las organizaciones religiosas deben estar inscritas en el Registro de Entidades Religiosas que mantiene la Oficina de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia, que es actualizado con regularidad. Para inscribirse en el registro del Ministerio de Justicia, las agrupaciones religiosas deben presentar documentaci�n que acredite que son una religi�n. Si la solicitud de un grupo es rechazada, puede apelar la decisi�n ante los tribunales. Si se considera que no se trata de una religi�n, puede ser incluido en el Registro de Asociaciones que mantiene el Ministerio del Interior. La inclusi�n en el Registro de Asociaciones concede un car�cter legal tal como autoriza la ley que regula el derecho de asociaci�n. Las religiones no reconocidas oficialmente, como la Iglesia de la Cienciolog�a, son tratadas como asociaciones culturales. Tras las decisiones de los tribunales en 2001 y 2002, la Iglesia de la Cienciolog�a continu� tratando de obtener la categor�a oficial.

La primera secci�n del Registro de Entidades Religiosas, denominada "secci�n especial", contiene una lista de entidades religiosas creadas por la Iglesia Cat�lica y una lista de Iglesias, confesiones y comunidades no cat�licas que tienen un acuerdo de cooperaci�n con el Estado. Las di�cesis y parroquias cat�licas no est�n obligadas a inscribirse para gozar de las ventajas seg�n la ley de 1980. Sin embargo, los monasterios cat�licos y las comunidades, asociaciones y fundaciones religiosas cat�licas pueden inscribirse voluntariamente para participar en el r�gimen jur�dico.

Los l�deres de las comunidades protestante, musulmana y jud�a informan que est�n tratando con la Oficina de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia la ampliaci�n de las ventajas fiscales y la financiaci�n p�blica, la apertura de nuevos lugares de culto y la calidad de la educaci�n religiosa; en concreto, est�n buscando financiaci�n p�blica comparable a la que recibe la Iglesia Cat�lica. Todos los grupos religiosos minoritarios han solicitado al gobierno que modifique el formulario del impuesto sobre la renta para permitir que los contribuyentes tengan la opci�n de donar un porcentaje de sus impuestos a entidades no cat�licas. Al final del periodo de este informe, se estaban llevando a cabo estas negociaciones. En general, el gobierno no pone ninguna restricci�n legal a la apertura de nuevos lugares de culto; sin embargo, en ocasiones los representantes de grupos religiosos minoritarios tienen dificultades para ello, la mayor�a de las veces debido a la resistencia de grupos de vecinos. Los l�deres musulmanes y protestantes tambi�n han exigido al gobierno que proporcione m�s apoyo a la educaci�n religiosa p�blica de sus fes respectivas. La CIE ha propuesto presentar una lista de profesores de fe isl�mica para que el Ministerio de Justicia considere su contrataci�n en colegios de secundaria para ense�ar la parte de los estudios de religi�n relativa al islam. La FEREDE tambi�n est� presionando para que haya m�s profesores no cat�licos en las clases de religi�n.

En general, los colegios p�blicos ofrecen clases de educaci�n religiosa que abarcan temas del catolicismo, del islam, del protestantismo y del juda�smo. Dichas clases no son obligatorias. Existen colegios para estudiantes cat�licos, protestantes, musulmanes y jud�os.

Limitaciones a la libertad religiosa

La pol�tica y la pr�ctica del gobierno contribuyeron a la pr�ctica generalmente libre de la religi�n.

La federaci�n isl�mica, FEERI, inform� que el proceso para la obtenci�n de permisos de construcci�n de nuevas mezquitas puede resultar dif�cil y largo, especialmente si se trata de solares en el centro de las ciudades. Seg�n la FEERI, en ocasiones se deben construir las nuevas mezquitas en zonas suburbanas menos visibles, debido principalmente a la resistencia de grupos de vecinos. Sin embargo, en 2003 se termin� de construir una gran mezquita en Granada. La FEERI inform� que las estudiantes musulmanas que se cubren la cabeza con un pa�uelo no han tenido problemas con las normas escolares relativas a la indumentaria. El gobierno ha mantenido de manera coherente que el derecho a la educaci�n tiene prioridad sobre la aplicaci�n de normas relativas al modo de vestir.

El gobierno proporciona financiaci�n para los capellanes cat�licos castrenses, de prisiones y de hospital. Los acuerdos bilaterales de 1992 reconocen el derecho de los miembros protestantes y musulmanes de las fuerzas armadas a los servicios religiosos, seg�n las necesidades de dichos servicios y sujetos a la autorizaci�n de sus superiores. Seg�n los acuerdos, los servicios han de ser proporcionados por los ministros e imanes aprobados por las federaciones religiosas y autorizados por el mando militar. Sin embargo, los l�deres protestantes y musulmanes contin�an informando que no existen normas militares que pongan en pr�ctica los acuerdos de 1992. Los l�deres musulmanes informan que generalmente los funcionarios de prisiones permiten que los imanes visiten a los presos musulmanes, pero no que celebren servicios religiosos en las instalaciones de la prisi�n.

No hubo informes de presos o detenidos por motivos religiosos.

Conversi�n forzada a otra religi�n

No hubo informes de conversiones forzadas a una religi�n, incluyendo a los menores estadounidenses que hubieran sido secuestrados o sacados ilegalmente de EE.UU., ni de la denegaci�n del permiso a dichos ciudadanos para ser devueltos a EE.UU.

Violaci�n de la libertad religiosa por parte de organizaciones terroristas

Durante el periodo de este informe, no se registraron violaciones de la libertad religiosa de religiones concretas por parte de organizaciones terroristas.

Section III. Actitudes de la sociedad

Las relaciones generalmente amistosas entre las religiones presentes en la sociedad contribuyeron a la libertad religiosa. En ocasiones, el crecimiento de la poblaci�n inmigrante en el pa�s cre� fricci�n social, que en casos aislados tuvo un componente religioso. Muchos ciudadanos culpan a los inmigrantes marroqu�es recientes del aumento de la tasa de delincuencia en el pa�s. En ocasiones, estas opiniones se traducen en un sentimiento antimusulm�n. No se document� un aumento de la violencia contra los musulmanes tras los atentados terroristas del 11-M en Madrid. A los l�deres musulmanes les preocupaba que los reportajes de los medios de comunicaci�n parecieran asociar la religi�n isl�mica a los atentados terroristas. Tambi�n expresaron su preocupaci�n por la discriminaci�n en materia de vivienda y empleo.

En mayo de 2002, un incendio provocado quem� una iglesia evang�lica en Arganda del Rey, en la Comunidad de Madrid. Anteriormente, la iglesia, cuyos fieles eran en su mayor�a rumanos, hab�a sido objeto de pintadas contra los inmigrantes. La polic�a detuvo a cuatro j�venes que, seg�n el alcalde de la localidad, estaban vinculados a un grupo ultraderechista. Ninguno de los cuatro j�venes fue llevado a juicio y fueron puestos en libertad. Durante el periodo de este informe, y de manera espor�dica, la iglesia fue atacada con piedras por j�venes sin identificar. Los funcionarios policiales investigaron estos sucesos, pero no realizaron detenciones.

En Barcelona, dos sinagogas, pertenecientes a la Comunidad Jud�a de Barcelona y a la Comunidad Jud�a Atid, fueron da�adas en varias ocasiones en los �ltimos a�os y, de nuevo, en marzo. Entre los actos de vandalismo hubo pintadas antisemitas. Los grupos tambi�n informaron que eran observados por grupos extremistas locales. El gobierno regional respondi� aumentando la seguridad en el centro.

El 27 de mayo, la polic�a catalana detuvo a tres l�deres de un grupo neonazi llamado C�rculo de Estudios Indoeuropeos (CEI). Los tres miembros del CEI fueron detenidos, acusados de pertenencia a una asociaci�n il�cita opuesta a los derechos fundamentales y las libertades p�blicas de los ciudadanos de la comunidad internacional. La polic�a y los l�deres de la comunidad jud�a cre�an que estos l�deres estaban implicados en los ataques contra la sinagoga en marzo. Uno de los detenidos fue acusado de asociaci�n il�cita. La polic�a puso en libertad sin fianza a uno de los l�deres, en libertad bajo fianza a otro y al tercero en libertad con una orden de comparecencia ante el tribunal en julio.

Los l�deres de B'nai B'rith han insinuado que ha aumentado el tono antisemita en los comentarios y las vi�etas pol�ticas de los peri�dicos, as� como las muestras p�blicas de antisemitismo en acontecimientos deportivos importantes. Citaron el ejemplo de un partido de f�tbol celebrado en Madrid tras los atentados del 11-M. Algunos participantes en el partido llevaban esv�sticas y otros emblemas nazis y tambi�n desplegaron una pancarta con descalificaciones antisemitas.

Secci�n IV. Pol�tica del gobierno estadounidense

El gobierno estadounidense trata con el gobierno del pa�s los asuntos relativos a la libertad religiosa como parte de su pol�tica global de fomento de los derechos humanos. Los funcionarios de la Embajada se re�nen tambi�n con l�deres religiosos de diversas confesiones.

La Embajada ha facilitado intercambios entre asociaciones religiosas estadounidenses y locales para fomentar el di�logo y promover la tolerancia religiosa.

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actualizada: 15/09/04


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