Esta es una de las costumbres más divertidas que se ha ido perdiendo con los años en la Fórmula 1. Es imposible echar un vistazo al pasado y no acordarse de los briefings en los que Ayrton Senna se enfrentaba a Jean-Marie Balestre, presidente de la FISA en aquella época.
¡Eso sí que era curioso! Mediante la grabación de esas reuniones los aficionados pueden ver a los pilotos comportándose tal y como son y sobre todo, hablando con libertad. Porque todos sabemos, que por muchas ruedas de prensa que den, siempre lo hacen con filtros.




