close
¿Conoces nuestra red de blogs?: Image Historia Clásica + Biblioteca clásica + Image Historia de la Humanidad
Mostrando entradas con la etiqueta Strategemata. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Strategemata. Mostrar todas las entradas

14.12.09

Astucias cartaginesas

Una de las cosas que más soprendieron a los romanos en la II Guerra Púnica fueron las astucias cartaginesas. Los generales romanos de aquella época eran todos aristócratas con experiencia militar, lo cual no necesariamente llevaba aparejada la habilidad militar. Por explicarlo de forma más clara: habían participado en muchas batallas, pero su entendimiento de la estrategia se reducía a embestir de frente, sin recurrir a la argucia, el engaño y el aprovechamiento de las oportunidades.

Image


Los púnicos en cambio estaban versados en las estratagemas típicas de los ejércitos helenísticos, y se sabían 1000 "trucos" militares, lo cual les daba una ventaja clara respecto a los ejércitos romanos. No en vano, el propio Aníbal no perdió ninguna de las batallas que libró en suelo itálico.

Ejemplos de estos "trucos" los encontramos en el Strategemata de Frontino, un típico manual de estrategia y argucias militares de la época. A continuación os extraigo un fragmento de este libro, que deja bien clara la picardía cartaginesa:
Hanón, comandante de los cartagineses en Sicilia, se enteró en una ocasión que aproximadamente cuatro mil mercenarios galos se habían confabulado para desertar de los romanos, porque durante varios meses no habían recibido paga alguna. No atreviéndose a castigarlos por miedo al motín, prometió hacer el pago diferido aumentando sus salarios. Cuando los galos dieron gracias por esto, Hanón, prometiendo que se les permitiría salir a buscar provisiones en un tiempo apropiado, envió al cónsul Otacilio un administrador de extrema confianza, quién fingió haber desertado debido a la malversación, y quién le informó que durante la próxima noche, cuatro mil galos, enviados en una expedición a buscar provisiones, podrían ser capturados. Otacilio, no creyendo inmediatamente al desertor, ni pensando que la cuestión debía ser tratada con desdén, colocó a sus hombres elegidos emboscados. Éstos encontraron a los galos, quienes cumplieron el objetivo de Hanón de una doble manera, ya que ellos no sólo mataron a varios romanos, sino que fueron a su vez muertos hasta el último hombre.

Artículos relacionados: Strategemata


¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?

Image Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com


12.6.08

"Festina lente" al estilo de Catón el Viejo

Image

El otro día os hablaba de la máxima latina Festina lente que mal traducido pero para que todos nos entendamos vendría a ser algo similar al conocido vísteme despacio que tengo prisa, o algo así como la versión de hace 2000 años de aquel mítico slogan de neumáticos que decía la potencia sin control no sirve de nada.

Pues bien, cuando Marco Porcio Catón fue destinado a Hispania, dió muestras de que tenía una forma muy particular de entender esta forma de actuar... o al menos eso es lo que Frontino nos relata en su Strategemata...
"Marco Catón, estando en España, vió que podía ganar la posesión de cierta ciudad, si sólo pudiera asaltar al enemigo por sorpresa. En consecuencia, habiendo llevado a cabo en dos días una marcha que duraba cuatro días a través de ásperos y estériles distritos, aplastó a sus enemigos, que no temían acontecimiento alguno de este tipo. Entonces, cuando sus hombres preguntaron por la razón de un éxito tan sencillo, él les dijo que ellos habían obtenido la victoria tan pronto como llevaron a cabo la marcha de los cuatro días en dos."




¿Quieres saber más sobre Historia Clásica y Antigua?

Image Puedes subscribirte al feed RSS de www.historiaclasica.com
¿Aprender historia y practicar inglés a la vez?

Image Puedes subscribirte al feed RSS del World History Journal
La historia no es tan sólo cuestión de fechas

Image Descúbrelo subscribiéndote al feed RSS sobre Historia de la Humanidad


16.5.07

Lecciones de estrategia: ¿Cómo puede un caracol ser tu mejor aliado?

ImageHoy me inclino por un titular un poco tontorrón para explicaros una de las mejores anécdotas que Sexto Julio Frontino nos ha legado en su Strategemata: La del soldado que, buscando caracoles, encuentra un camino para rodear al enemigo. Hoy en día esta anécdota daría pie a varios best sellers sobre la buena suerte... a Cayo Mario le reportó la victoria en un asedio muy difícil. Tras meses de intentar un asalto frontal a una fortaleza situada en lo alto de un monte escarpado, la solución de la brinda un puñado de caracoles...

En la guerra contra Yugurta, Cayo Mario efectuó en una ocasión un asedio contra una fortaleza situada cerca del río Mulucha. Esta estaba en un promontorio rocoso, accesible por un lado por un único paso estrecho, mientras que por el otro lado sólo habían precipicios. Sucedió que un cierto Ligur, un soldado raso de entre los Auxilia, había salido a por agua y, mientras cogía caracoles de entre las rocas de la montaña, accedió a su cumbre. Este hombre le hizo saber a Mario que era posible escalar hasta la fortaleza. En consecuencia, Mario envió algunos de sus centuriones en compañía de algunos de sus hombres más ágiles, incluyendo también a los trompeteros más habilidosos. Estos hombres fueron sin casco ni sandalias, para que vieran mejor y les resultara más fácil escalar por las rocas; sus escudos y espadas iban ligados a sus espaldas. Guiados por el Ligur, y ayudados por cordajes y estacas, con los que mejor se sostenían, consiguieron escalar hasta la parte trasera de la fortaleza, la cual, debido a su posición, no contaba con defensores. Entonces los trompeteros comenzaron a tocar sus instrumentos armando un gran barullo, tal y como previamente se les había indicado. Esta fue la señal para que Mario urgiera impetuosamente a sus hombres al avance con furia renovada contra los defensores de la fortaleza. El populacho, con temor de que la fortaleza hubiera sido tomada por la retaguardia, había forzado a los defensores a desguarnecer las defensas frontales, con lo que a Mario le resultó más fácil asaltar y capturar la fortaleza.


Prefiero no pensar como pasaron esa noche los habitantes de la fortaleza, pero recordando otros ejemplos de carnicerías de la soldadesca romana, en el mejor de los casos acabaron vendidos como esclavos en algún mercado africano. En cambio el Ligur, gracias a sus caracoles, de buen seguro acabó con una buena recompensa en sus bolsillos.

Esta es mi traducción libre de la versión inglesa que Bill Thayer pone a nuestra disposición en su excelente web. En ella teneis la lectura completa en inglés del Libro III del Strategemata.



Artículos relacionados:

11.5.07

Lecciones de estrategia

ImageLos fieles a HistoriaClásica.com recordareis un post del mes de Enero en que os hablaba del Strategemata, obra clave de Sexto Julio Frontino. Esta obra, que nos ha llegado en estado fragmentario, es una suerte de manual de estrategia y táctica militares, compuesto por varios centenares de ejemplos y casos prácticos, y fue concebido como guía o libro de cabecera de los generales de la época.

Aborda, en sus 4 libros, temas de título tan sugerente como:

  1. cómo saber cuándo hay que plantear batalla
  2. cómo levantar el ánimo de la tropa antes de la batalla
  3. cómo crear el pánico entre las tropas enemigas
  4. cómo simular abundancia de aquello de que se carece (se refiere a tropas, no a apéndices genitales)
En la encuesta que os propuse hace poco, me pedisteis un especial sobre el ejército romano. Pues bien, creo que una buena forma de responder a vuestra petición será inaugurando una serie de artículos, basada en el Strategemata, y que titularemos "Lecciones de Estrategia"...

... comenzamos!!

(todas las traducciones al español han sido realizadas por mí a partir de la versión inglesa del muy admirado Bill Thayer, gran amante de los calamares de Barcelona)

Lecciones de estrategia: ¿Cómo saber si uno ha de atacar o esperar?

ImageEn este capítulo Frontino nos habla de uno de mis personajes clásicos más admirados, Quinto Sertorio, miembro del partido popular (nada que ver con el PP, si no con uno de los bandos del Senado republicano), que, tras la subida al poder de Sila, se refugió en Hispania, creando una Roma paralela y enfrentándose al ejército republicano con tropas básicamente hispanas. Pues bien, una de las características de la estrategia que aplicó, inherente a la tradición militar española, fue la utilización de la guerra de guerrillas, acciones tácticas, de bajo alcance pero continuadas sobre el enemigo, dirigidas a mellar su confianza. Cada vez que planteaba esta estrategia a los caudillos hispanos aliados, estos le respondían con peticiones de batalla a campo abierto, ejército contra ejército. Así es como Sertorio les convenció de seguir el camino contrario:

Cuando Quinto Sertorio hubo comprobado por propia experiencia que no era rival para el ejército romano, queriendo demostrárselo tambien a los bárbaros {hispanos}, que demandaban entrar en batalla, llevó a su presencia dos caballos, uno muy fuerte, y el otro muy débil. Despues hizo traer a dos jóvenes con similares condiciones físicas, uno robusto, y el otro enclenque. Se ordenó al muchacho más fuerte arrancar de un sólo tirón toda la cola del caballo débil, mientras que al muchacho débil se le ordenó arrancar uno a uno todos los pelos de la cola del caballo más fuerte. Entonces, cuando el muchacho débil hubo culminado su tarea con éxito, mientras que el fuerte todavía insistía con la cola del caballo débil, Sertorio dijo: "Con este ejemplo os he mostrado a vosotros, mis hombres, la naturaleza del ejército romano. Es invencible para aquel que lo ataca como un único cuerpo; en cambio, aquel que lo haga por partes lo romperá y vencerá".
Una valiosa lección que le otorgó sonadas victorias en campo hispano, venciendo a generales como Quinto Cecilio Metelo o al muy conocido Cneo Pompeyo (el Grande). Tan efectiva fue su estrategia que los romanos, incapaces de vencerle por las armas, recurrieron al soborno de 2 colaboradores cercanos de Sertorio, que lo traicionaron y envenenaron... pero bueno, esta historia la narraremos otro día con más calma.

Bill Thayer nos proporciona el texto completo del capítulo (en inglés) en su fantástica página Lacus Curtius: Acceder al Libro I, capítulo X del Strategemata

Noticias relacionadas:
  1. Lecciones de Estrategia: Introducción
  2. ¿Cómo saber si uno ha de atacar o esperar?
  3. ¿Cómo provocar el pánico entre las tropas enemigas?

Lecciones de estrategia: ¿Cómo crear el pánico entre el enemigo?

ImageHe aquí otro ejemplo de Frontino que nos remite a las prácticas militares de nuestros antepasados... unos auténticos animales!! Me puedo imaginar la reacción de los cartagineses cuando vieron una autética muralla de fuego aproximarse hacia sus lineas...

Los hispanos, cuando luchaban contra Hamílcar, ayuntaron bueyes a carros y los llevaron a la linea del frente. Llenaron esos carros con resina, grasa y sulfuro, y cuando se dió la señal de batalla, los encendieron. Despues, guiando a los bueyes hacia el enemigo, provocaron el pánico y rompieron sus lineas.


Traducción libre de un servidor, a partir de la versión inglesa de Bill Thayer. Para leer el resto del Libro II capítulo IV, clica aquí.

Noticias relacionadas:
  1. Lecciones de Estrategia: Introducción
  2. ¿Cómo saber si uno ha de atacar o esperar?
  3. ¿Cómo provocar el pánico entre las tropas enemigas?

19.1.07

Strategemata

Strategemata es una excepcional colección de más de 500 ejemplos extraidos de la historia militar griega y romana, compilada por Sexto Julio Frontino a título de manual para líderes militares, políticos, etc. Esta obra es un apéndice a su más extensa sobre el arte de la guerra, lamentablemente perdida. Está muy en la tradición clásica de la enseñanza por medio de la compilación de ejemplos afines, y es por tanto, un espejo espléndido de la mentalidad política y militar del Imperio Romano del primer siglo.

En Lacus Curtius podrás encontrar el texto tanto en Latín como su traducción inglesa.

>> Ver el texto completo del Strategemata en inglés

Historia Clásica